Urge reactivar el Sistema Nacional Anticorrupción

Luego de la semana de los videoescándalos, en el que se exhibieron imágenes tanto de opositores como del hermano del presidente recibiendo grandes cantidades de dinero en efectivo y que fueron expuestos al escarnio público por supuestos actos de corrupción, más allá del espectáculo mediático, no queda duda de que urge reactivar el Sistema Nacional Anticorrupción.


Ese Sistema que se quedó en promesa con Peña Nieto y que con López Obrador de plano se abandonó.


Al parecer en este sexenio, siempre sale a relucir el combate a la corrupción en los peores momentos de la administración. Hoy no es la excepción, con el «...escenario muy catastrófico», como lo calificó el propio subsecretario de salud, de más de 60 mil muertos por Covid, llegaron los videoescándalos.


Lo que hemos visto desde que inició el sexenio, es enarbolar la bandera de acabar con la corrupción, pero sin combatirla. Al contrario, hemos tenido una gran entrega de contratos sin licitación, hemos visto que la justicia queda en segundo plano, que ni siquiera delincuentes confesos, como es el caso de Lozoya, pisan la cárcel.


Precisamente eso es lo que se pretendía evitar con el Sistema Nacional Anticorrupción. Un esfuerzo de coordinación entre autoridades locales y federales para aumentar la transparencia y fortalecer la confianza de los ciudadanos en las instituciones públicas.


El Sistema instaura un Comité de Participación Ciudadana, que trabaja de la mano con el INAI para promover políticas públicas y la rendición de cuentas del gobierno. Esto junto con el Poder Judicial de la Federación, la Secretaría de la Función Pública, el Tribunal Federal de Justicia Administrativa, la Auditoría Superior de la Federación y la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción.


Todos ellos conforman el Comité Coordinador, quien actúa como órgano colegiado que establece, promueve y evalúa la política nacional de combate a la corrupción.


En México parece que nos encanta la novela, pero ¿y los resultados?